Este viernes la NASA pondrá a prueba una nave en forma de platillo volador que podría ser la clave para una futura misión tripulada a Marte.
Si las condiciones son adecuadas, un enorme globo elevará el vehículo de prueba a una altura de 120.000 pies, más de 20 millas (32 kilómetros) por encima de la Tierra. Así lo consigna CNN Inernacional
Luego, los controladores de la misión liberarán el LDSD (el desacelerador supersónico de baja densidad tipo disco por sus siglas en inglés) para que lance sus cohetes y evaluarán la pieza central de la prueba: un paracaídas supersónico gigante, el cual mide 100 pies (30 metros) de ancho.
Para aquellos que estén en tierra, se transmitirá un video en vivo por medio de cuatro cámaras que se encuentran a bordo de la nave pionera en forma de platillo volador.
“Tendrás la oportunidad de ver el mismo video que yo veré, al mismo tiempo que yo”, dijo en un comunicado de prensa en línea Mark Adler, director del proyecto en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California.
“La prueba de este año está enfocada en cómo funcionará nuestro recién diseñado paracaídas supersónico. Creemos que contamos con un gran diseño listo para el reto, pero la prueba lo dirá todo y dicha prueba será transmitida en vivo para que todos la vean”.
Los científicos de la NASA esperan que esta nave en forma de platillo pueda ser la clave.
“A medida que la NASA planifica ambiciosas misiones científicas robóticas a Marte, estableciendo las bases para incluso expediciones humanas más complejas en el futuro, la nave que necesitaba aterrizar de forma segura en la superficie del planeta rojo será más grande y más pesada con el fin de adaptarse a las estancias prolongadas de los exploradores en la superficie marciana”, decía el sitio web de la agencia.
Esto significa que el paracaídas supersónico estará hecho para crear suficiente resistencia atmosférica con el fin de reducir la velocidad de los vehículos para que así puedan aterrizar de forma segura. Al utilizar el arrastre para la desaceleración significa que el preciado combustible puede reservarse para las maniobras de aterrizaje.
