Esta semana aumentó la tensión en Europa, por la guerra entre Rusia y Ucrania, tras la explosión que se registró en el puente de Crimea ocurrida el pasado sábado, Rusia ataco con el lanzamiento de varios misiles a la nación ucraniana, ayer lunes 10 de octubre.
Hecho que provoco la molestia del Gobierno de Moldavia que afirmó que los misiles crucero rusos lanzados contra Ucrania entraron en su espacio aéreo y convocó al representante de Moscú para pedir explicaciones.
“Tres misiles de crucero lanzados contra Ucrania esta mañana desde buques rusos en el mar Negro atravesaron el espacio aéreo de Modavia”, dijo en Twitter el ministro de Relaciones Exteriores, Nicu Popescu, y ordenó que el embajador de Rusia fuera convocado para dar explicaciones.
Por otro lado, Bielorrusia anunció un despliegue militar regional con Rusia, luego que el presidente, Alexander Lukashenko acusara a Lituania, Polonia y Ucrania de preparar ataques “terroristas” y un “levantamiento militar” en en país.
“El entrenamiento en Polonia, Lituania y Ucrania de combatientes, incluyendo radicales bielorrusos, para cometer sabotajes, actos terroristas y un levantamiento militar en el país, se ha vuelto una amenaza directa”, dijo el gobernante en una reunión con responsables militares.
Los tres países comparten una frontera con Bielorrusia. Lituania y Polonia son miembros de la Unión Europea (UE) y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Lukashenko también acusó a Estados Unidos y la Unión Europea de albergar a “fugitivos” de Bielorrusia para convertirlos en una “fuerza política”. “Planean aumentar significativamente el apoyo a los elementos destructivos, agravar la situación en la frontera occidental hasta el punto de abrir un segundo frente en la frontera”, afirmó.
En tanto Los líderes de las naciones que conforman la Unión Europea, condenaron los ataques perpetrados este lunes por las fuerzas rusas sobre distintas ciudades de Ucrania, entre ellas Kiev, afirmando que se trata de “un acto criminal” y que este tipo de acciones “no tienen cabida en el siglo XXI”.
