El papa Francisco abrió este domingo el segundo sínodo en un año, en los que se abordará temas como el divorcio y el concubinato. Sínodo Ordinario para la familia, que concluirá el 25 de octubre aunque los trabajos y las sesiones plenarias no darán inicio hasta mañana
El de este domingo se realiza justo después de que el sacerdote polaco Krzystof Charasamsa, de 43 años, dijera ayer a través de una entrevista en el diario italiano “Corriere della Sera” que “quiero que la Iglesia y mi comunidad sepan quién soy: un sacerdote homosexual, feliz y orgulloso de mi identidad”.
Además el teólogo del Vaticano confesó que tiene una pareja estable y que es “inhumano” la abstinencia total de la vida amorosa.
Este evento se desarrollará bajo el lema “La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo” y, durante sus tres semanas de duración, los padres sinodales están llamados a debatir sobre los retos de la familia en el mundo actual.
En el Sínodo Ordinario participarán un total de 270 padres sinodales, entre obispos, cardenales, arzobispos, patriarcas, párrocos y religiosos. Contará también con 24 expertos en el tema, 51 auditores, 14 “delegados fraternos” (de otras confesiones religiosas) y un total de 18 matrimonios. En cuanto a la procedencia de los padres electores, 107 son europeos, 64 americanos, 54 africanos, 36 asiáticos y 9 provienen de Oceanía.
