México sigue buscando entre los escombros a supervivientes del potente terremoto que sacudió el centro y sur de México el martes.
El seísmo ha provocado al menos 233 muertos, entre ellos una treintena de niños y el derrumbe de decenas de edificios en la capital. La cifra de víctimas llegó a ser elevada a 248 fallecidos. Los ciudadanos se han volcado en las tareas de ayuda después del terremoto de 7,1, según el Servicio Sismológico Nacional, que ha tenido su epicentro a 12 kilómetros de Axochiapan (en el Estado de Morelos).
Se han creado brigadas ciudadanas y muchas personas se han acercado a los lugares de los derrumbes para colaborar con los rescatistas, también a llevar comida y agua. Después de la capital, Morelos y Puebla son las dos zonas más afectadas. Además, varios países entre ellos España, Israel, Colombia o Chile se han apresurado a enviar equipos de ayuda.
Búsqueda de supervivientes a contrarreloj. Las personas atrapadas bajo los escombros de los edificios arrasados por el sismo juegan con el tiempo en contra, pues el aguante del cuerpo humano en situaciones extremas es de 72 horas, según los expertos, y los equipos de rescate siguen desbordados. Se mantiene no obstante la esperanza y se recuerda que en el terremoto de 1985 fueron encontradas personas con vida después de una semana.
El Servicio Sismológico de Nacional de México ha contabilizado un total de 34 réplicas del terremoto registrado el martes al mediodía en el centro del país, la mayor de ellas de 4,0.
