Pese a los esfuerzos del gobierno chino, hoy Beijing continúa alerta roja por los altos índices de contaminación, a pesar de las medidas puestas en marcha para reducirla. La capital del país asiático arrojaba una concentración de partículas PM 2,5 de 311 microgramos por metro cúbico la medición se realizó a las 12:15 hora local (04:15 GMT).
La alerta roja supone diferentes restricciones en las ciudades: por ejemplo, los automóviles privados sólo circulan en días alternos y se prohíbe salir a la carretera a camiones pesados, a la vez que se extienden los horarios y servicios del transporte público para contrarrestar las restricciones. Además, se suspenden las obras y las fábricas contaminantes han reducido o parado su producción.
También se mantiene la recomendación de suspensión de clases en escuelas primarias y secundarias, así como la petición a empresas e instituciones oficiales para que permitan horarios flexibles para sus trabajadores.
Cabe señalar que China, es el mayor emisor mundial de dióxido de carbono, depende del carbón para el 65% de sus necesidades energéticas. En la reciente cumbre celebrada en París, Francia, las autoridades de China se comprometieron a limitar las emisiones de carbono… para el año 2030.
