Una jornada de almuerzo fue quebrantada de manera violenta cuando un joven abrió la caja en la que debía estar su pollo frito,
Dixon deshizo el envoltorio y observó que el alimento tenía la forma de una rata empanada y frita. Las imágenes son elocuentes.
El supuesto “descuido” ocurrió en una de las sucursales del barrio de Wilmingon, en California, donde el afectado decidió guardar el supuesto pedido en el freezer para mantener la prueba ante un futuro reclamo.
Sin embargo, un vocero de la cadena de comida negó que se tratase de una rata, aunque no pudo aclarar qué parte del pollo se trataba. “Me di cuenta de que parecía muy duro y grasoso y me hizo mirarlo. Al mirar hacia abajo, vi que se trataba de la forma de una rata con una cola”, escribió el joven en su cuenta de Facebook. La imagen pronto se viralizó y provocó cientos de comentarios.
A medida que la historia se iba haciendo famosa, la gente compartía experiencias similares en diferentes puntos de los Estados Unidos, lo cual no representó la mejor publicidad para la conocida cadena de comida rápida norteamericana.
