Según varios medios indios, decenas de niños murieron entre el lunes 7 y el viernes 11 de agosto, a la falta de reservas de oxígeno, después de que la empresa proveedora de bombonas dejara de suministrarlas, al parecer porque le debían facturas impagas.
Las autoridades están investigando las disfunciones en el hospital Baba Raghav Das, en el distrito de Gorakhpur, en el Estado de Uttar Pradesh, el más poblado del país, gobernado por el partido conservador Bharatiya Janata Party del primer ministro Narendra Modi.
En un comunicado publicado por la oficina del ministro jefe de Uttar Pradesh, Yogi Adityanath, que ordenó la investigación, las 60 muertes ocurrieron en un periodo de cinco días, a partir del lunes.
Según este texto, 23 niños murieron el jueves cuando “la presión de la alimentación de oxígeno bajó… Hubo múltiples causas en la perturbación del aprovisionamiento de oxígeno, pero nuestra investigación muestra que no hubo muertos a causa de ello”, afirmó sin embargo el ministro tras una visita al hospital.
El ministro de Salud de Uttar Pradesh, Sidharth Nath Singh, suspendió al director del hospital hasta que se conozca el resultado de la investigación.
El diario The Hindustan Times describió en su edición del sábado escenas de pánico en el hospital cuando el suministro del oxígeno se vio alterado. “Aunque 90 grandes bombonas fueron puestas en marcha el viernes, el hospital se encontró con escasez de oxígeno en una hora”, informó el diario. “Lo que provocó el caos total, con los padres de los pacientes que corrían para obtener ayuda y el personal del hospital que intentaba mantener el suministro de oxígeno incluso con bolsas manuales de respiración “.
Los hospitales públicos indios están a menudo desbordados y casi al límite. Los pacientes tienen que soportar largas listas de espera, incluso para intervenciones simples, y a veces se ven obligados a compartir cama.
