Los oftalmólogos pudieron agarrarlo con una pinza para extirparlo gracias a que utilizaron la hierba como anzuelo para que el bicho se asomara por el lagrimal.
Un joven de 17 años llevaba un mes con el ojo hinchado. Decía que un mosquito le había picado el párpado, pero cuando lo sometieron a una revisión, los oftalmólogos notaron que tenía un gusano en el interior de su globo ocular.
Su tamaño no era pequeño, y “por las dimensiones solo asomaba la parte más pequeña”, cuenta la doctora Carolina Marchena del Instituto de Salud del Niño, en el distrito de Breña en Lima, Perú. Por lo mismo, se les ocurrió una solución bastante particular: cubrieron la cara del joven con albahaca “para que por el olor, el gusano saliera al exterior”.
Una vez que el gusano se asomó, las oftalmólogas procedieron a extirpar el cuerpo con un pequeño grito de nervio por los tres centímetros de largo que tenía bicho dentro del ojo del joven.
