Este fin de semana entraría a la tierra cohete chino Long March 5B, que fue utilizado por los chinos para lanzar parte de su estación espacial la semana pasada. Y que su reingreso ha obligado al Pentágono estadounidense a rastrearlo debido a que estaría fuera de control
El portavoz del Departamento de Defensa, Mike Howard, en un comunicado explicó que “el punto exacto de entrada a la atmósfera de la Tierra del cohete no se puede establecer hasta dentro de unas horas y, por el momento, medios estadounidenses informan que la estructura entraría a la Especialistas han indicado que, si bien gran parte de los desechos espaciales se queman en la atmósfera, existe una pequeña posibilidad que algunas piezas del Long March 5B podrían entrar a
Jonathan McDowell, experto del Centro de Astrofísica de la Universidad de Harvard, entrevistado por CNN señaló “No creo que la gente deba tomar precauciones. El riesgo de que haya algún daño o de que golpee a alguien es bastante pequeño. No es despreciable, podría suceder, pero el riesgo de que te golpee es increíblemente pequeño. No perdería ni un segundo de sueño por esto como una amenaza personal”, dijo a la cadena de noticias
McDowell agrego que en estos momentos no se puede establecer la zona donde caerían los escombros debido a la velocidad a la que viaja el cohete Long March 5B y que sería el océano la apuesta más segura sobre dónde aterrizarían.
En el pasado, después del primer vuelo del Long March 5B, en mayo de 2020. Cayeron desechos en la nación de Costa de Marfil, en África Occidental, dañando varias casas en pueblos. Fue la mayor nave que se estrelló contra la Tierra desde el laboratorio espacial estadounidense Skylab en 1979.
La Administración Nacional del Espacio de China explicó que este hecho se presenta después de que ese país lanzara el primer módulo de su estación espacial Tianhe (Armonía Celestial), de 22 toneladas, planificada el pasado jueves por la mañana, desde el centro de lanzamiento de Wenchang.
También se ha especificado que la estación espacial de China estará en pleno funcionamiento a finales del año 2022, y que para ensamblarla se tiene planificado enviar al espacio al menos 2 módulos de 22 toneladas que se trasladarán en diferentes momentos.
